Pobreza: lacra social y fracaso político

Pobreza: lacra social y fracaso político

JUAN, trabajador en paro, de 50 años, alterna el desempleo con pequeños trabajos parciales; ha agotado su prestación y es uno de los más de trece millones de personas que apenas completa ingresos mensuales suficientes para mantener una vida digna. Forma parte de la nueva legión de “trabajadores pobres” que nos ha dejado la crisis, con un desempleo estructural; con recortes en prestaciones sociales y una reforma laboral que ha devaluado la negociación colectiva y ha precarizado el trabajo hasta niveles no conocidos en nuestro país.
Esta situación, sin duda, afecta a las familias, a los niños y niñas… Según AROPE 2014 (Índice europeo de pobreza), la pobreza en España (- de 663,4€ mensuales; – 7.961,3 al año) es del 29,2% (16,3% en 2007), un total de 13.657.232 personas… En el caso de la infancia: 3 niños y niñas de cada 10, son pobres. Más de 700.000 hogares no disponen de ningún ingreso. Además, la pobreza extrema (ingresos mensuales de menos de 332€) es de 3.2 millones de personas. Se conforman, así, tres grupos sociales vulnerables: los hogares en pobreza severa, los trabajadores pobres y las familias con hijos a cargo. Con necesidades especiales de protección social.
Actualmente, las prestaciones por desempleo sólo protegen, temporalmente, al 54,11% de los trabajadores y trabajadoras en paro. Además, las ayudas (rentas mínimas de inserción,) tienen una cobertura muy desigual por CC.AA. Son datos que hacen urgente la toma en consideración en el Parlamento, aprovechando la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado para 2017 (PGE17), de diferentes iniciativas sobre el Ingreso o Renta Mínima de Inserción de los Grupos Parlamentarios Socialista y PODEMOS, así como de los sindicatos UGT y CCOO. Serían necesarios unos 10.000 M€ que podrían financiarse con parte de los más de 40.000 Millones de Euros del fraude fiscal. Se trataría de configurar un derecho subjetivo para acceder a unos ingresos mínimos que cubran las necesidades básicas durante el tiempo que se mantenga esta situación de necesidad. Los Ingresos públicos en España hoy son iguales a los de 1995. Por lo que el Gasto Social en España, no es un problema de gasto excesivo, sino de falta de ingresos.
MONTORO y RAJOY, con otros apoyos parlamentarios, por lo contrario, siguen hablando de “techo de gasto”. Resulta insultante para “las personas de bien” que, con estos datos, se tramiten unos PGE17 en los que, en una etapa de recuperación como, de forma machacona se nos recuerda, siga imponiéndose la “austeridad” para los más perjudicados por la crisis, las Ayudas al Desarrollo, Educación, Sanidad, Dependencia… y no se tome en consideración revertir las políticas sociales regresivas practicadas en estos últimos seis años. Hace dos años que finalizó la crisis y, sin embargo, la pobreza sigue aumentando…!
Por ello, debe abordarse una reforma fiscal integral que iguale la recaudación entre las rentas del trabajo y del capital; se eliminen los paraísos fiscales y se combata el fraude y la economía sumergida (con mayores recursos técnicos y humanos), entre otras medidas, como acaba de proponer el pasado 1 de diciembre, la Alianza Española contra la Pobreza y la Desigualdad a los Grupos Parlamentarios. Según Eurostat (2014), en España estamos a 4,5 puntos del Gasto Social medio (UE 48,1% del PIB, Francia 57,2%) y a 7 puntos de diferencia en Ingresos (UE 41,5 del PIB), un camino por recorrer para evitar la “cronificación” de la pobreza y la desigualdad en nuestro país.

Una desigualdad que, según el Informe FOESSA 2016, durante la recesión también ha aumentado entre CC.AA. Es decir, la crisis ha ahondado las diferencias territoriales entre Norte (Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, y Aragón) y Sur (Andalucía, Extremadura, Comunidad Valenciana, Canarias y Baleares), con mayores niveles de pobreza, desigualdad y desempleo. No obstante, y a pesar de estas divergencias territoriales, el riesgo de pobreza aumenta en todas las regiones, y, desde 2009 y a pesar de los ‘brotes verdes’, en ninguna comunidad autónoma han descendido los hogares con todos sus miembros en paro. En general, los ingresos de los hogares han caído “espectacularmente” un 10% desde el inicio de la crisis, la desigualdad ha aumentado y las rentas medias han caído, lo que ha provocado el hundimiento de las rentas más bajas. Andalucía, Castilla-La Mancha y Asturias son las comunidades donde la población con menos recursos se ha empobrecido aún más.
Está, además, el problema de la invisibilidad. Estos colectivos, no sólo sufren la exclusión social, la pobreza energética, la pobreza infantil… sino que son personas que se alejan cada vez más de la participación política y social, poniendo en riesgo nuestro modelo social y de convivencia.

José Manzanares Núñez, representante de UGT en la Alianza Española contra la Pobreza y la Desigualdad

2016-12-12T15:23:53+00:00 diciembre 12th, 2016|Artículo, Derechos Humanos, desigualdad y pobreza|