Tratados comerciales de nueva generación

Tratados comerciales de nueva generación

Actualmente la estrategia neoliberal consiste en crear tratados de comercio a inversión , denominados Tratados de Libre Comercio (TLC) de nueva generación,que regulen todo a favor de las multinacionales y los inversores (ETN). Su derecho a obtener beneficios quedará plasmado en unos acuerdos supranacionales que además generarán unos mecanismos controladores y sancionadores de las normas emitidas por los gobiernos democráticamente elegidos, de tal forma que la moneda siempre caiga del lado de las ETN.

Desde que se firmó el tratados de Lisboa en 2005, la Comisión Europea es la encargada de negociar los acuerdos comerciales, y solo en caso de que algunos aspectos del tratado sea de incumbencia de los estados, la ratificación del mismo corresponde solo al Parlamento Europeo.

En estos momentos la Unión Europea está pendiente de la ratificación del CETA (acuerdo integral de comercio) con Canadá, y en proceso de negociación del TTIP (acuerdo transatlántico de comercio e inversión ) con Estados Unidos, TISA (acuerdo internacional de comercio de servicios) con EEUU y otros 21 países.
Con los TLC lo que pretenden las ETN que los estados de una forma u otra garanticen sus beneficios mediante el Consejo de Cooperación Reguladora , que les da voz para adaptar las leyes de los gobiernos a las necesidades del comercio, y de los inversores , junto con el Mecanismo de Resolución de Conflictos Inversor-Estado o el Sistema de Corte internacional : tribunales arbitrales o de jueces donde los inversores pueden demandar a los estados millonarias indemnizaciones en el momento que un parlamento, comunidad autónoma o municipio promulgue una ley que limite sus aspiraciones de ganancias.

El CETA es el tratado económico y comercial global con Canadá, que se terminó de negociar en septiembre de 2014, y que va a escenificar su firma en la última quincena de octubre con la presencia del presidente de Canadá en Bruselas, por lo que se hace preciso concentrar nuestros esfuerzos en este Tratado

El CETA, al igual que el TTIP, supone una gran amenaza a los derechos de las personas tanto como trabajadores, ya que subordina estos derechos a los intereses del comercio, como consumidores ya que tendrá un impacto importante en la producción de alimento y sus consecuencias en una dieta más insana, como simplemente a los ciudadanos y ciudadanas como actores democráticos, ya que suponen una amenaza a las decisiones democráticas de sus representantes elegidos.

El CETA, al igual que el TTIP, es una tratado insano, ya que va a permitir la comercialización de productos sin las suficientes garantías sanitarias, y a esto tenemos que unir el hecho de que con el CETA se ahonda en la privatización de los servicios públicos, y la sanidad, la educación, el agua etc. pasan a formar parte de los derechos de los empresarios al lucro, en vez del derecho de la ciudadanía a su protección. Además de contener clausulas que limitan la posibilidad de recuperación para la gestión pública de cualquier servicio anteriormente privatizado.

Este otoño a lo largo de los cinco continentes van a repetirse movilizaciones contra los tratados del mal llamado libre comercio e inversión. Porque la imposición de la ley del mercado es una dictadura del capital que pone en cuestión leyes promulgadas democráticamente, simplemente por sus ambiciones de lucro, y amenazan la pervivencia del planeta, generando más pobreza y desigualdad.

En el Estado español, se movilizarán entorno al 15 de octubre cientos de colectivos para conmemorar la Semana contra la Pobreza y la Desigualdad, denunciar causas, y para recordar que la acabar con las causas de la pobreza y la desigualdad son decisiones políticas.

Cuca Hernández y Carlos Ruiz, ATTAC, miembro de la Alianza contra la Pobreza

2016-09-21T19:41:54+00:00 septiembre 21st, 2016|Noticias, Semana de lucha contra la pobreza|